Descripción
La Conca de Barberà, situada al norte de la provincia de Tarragona, se extiende en una plana vertebrada por los ríos Francolí y Anguera y protegida de la influencia marítima por las montañas que la rodean, especialmente la sierra de Prades. Sus condiciones naturales, unidas a su historia y sus tradiciones, la convierten en una zona privilegiada para el cultivo de la vid.
Las murallas medievales del Monasterio de Poblet, que sirvieron de protección de guerras y mercenarios, delimitan nuestro viñedo de la Conca de Barberà dedicado a uvas tintas, que crecen en suelos profundos y pedregosos, formados por capas de gravas de pizarras y granitos, que retienen poco el agua. Esto, combinado con la riqueza mineral, favorece la producción de vinos de gran tipicidad y concentración. De las 32 hectáreas de esta finca histórica, con una elevación de unos 500 metros y protegida por la sierra de Prades, seis se destinan a la elaboración de nuestro Grans Muralles.
Grans Muralles es el primer exponente de un proyecto apasionante que iniciamos a principios de los años ochenta para recuperar variedades ancestrales catalanas, que habían caído en el olvido. Las variedades Garró y Querol, dos joyas enológicas que cultivaban nuestros antepasados, se unen a la Cariñena, Garnacha y Monastrell para conformar el espíritu de este vino único.
Pero no solo en estas variedades autóctonas radica su singularidad, también influye la particularidad de los suelos pizarrosos y graníticos del viñedo. El resultado: un vino excelso y equilibrado, de identidad inconfundible, que rememora nuestra viticultura ancestral, auténtica, austera y sabia.







